Las empresas bien gobernadas generan confianza 

En la Jornada de Gobierno Corporativo, celebrada el 5 de marzo de 2015, se concluyó que las empresas bien gobernadas generan confianza, son más competitivas y sostenibles a largo plazo.

Nunca antes se había visto de forma tan clara la correlación entre un buen gobierno y la buena reputación de la empresa. Durante la Jornada de Gobierno Corporativo que tuvo lugar el pasado 5 de marzo en la Universidad Pontificia de Comillas, coordinada por Corporate Excellence, todos los participantes – Villafañe & Asociados Consultores, la CNMV, Garrigues y el Instituto de Auditores Internos – celebramos el salto cualitativo que el nuevo Código de buen gobierno de las sociedades cotizadas supone en la concepción de la empresa, su gestión y gobierno.

Nuestra directora general, Sandra Sotillo, comenzó su intervención señalando que “quienes nos dedicamos a la gestión de intangibles estamos de enhorabuena, pues el código subraya entre sus principios la necesidad de proteger la reputación y crédito de las sociedades”.

En este sentido, Sotillo destacó “la incidencia del gobierno corporativo en la reputación corporativa como valor reputacional que implica hacer bien las cosas, ser responsable en el negocio y con los grupos de interés”. Para Villafañe & Asociados Consultores, el nuevo marco normativo para la mejora del gobierno corporativo abre una nueva etapa en la gestión empresarial enfocada a cómo ser mejor empresaEl camino a seguir no consiste sólo en realizar una buena gestión, sino que las empresas deben aspirar a ser excelentes, ir más allá de lo que pide la normativa como forma de estimulación constante para generar confianza entre sus grupos de interés. Asimismo añadió que “toda comunicación reputacional debe basarse en acciones y comportamientos reales para así generar valor y consecuentemente confianza”. Entre otros factores, Sandra Sotillo subrayó a su vez, que dentro del nuevo código de Buen Gobierno se presta una mayor atención a la cuestión de los riesgos de la sociedad, entre los que figuran los riesgos no financieros, como los reputacionales, considerados un elemento clave en la gestión y evaluación de los consejos de administración.

Un nuevo marco normativo más exigente

Durante la jornada, Eduardo Manso, director del Departamento de Informes Financieros y Corporativos de la CNMV, y Sergio González, socio de Garrigues, nos ilustraron sobre la historia, desarrollo y novedades del nuevo marco normativo relativo al gobierno corporativo – la Ley 31/2014 por la que se modifica la ley de sociedades de capital para la mejora del gobierno corporativo (LSC) y el nuevo código de buen gobierno para las sociedades cotizadas aprobado el 18 de febrero de 2015 -.

Manso destacó los beneficios principales del nuevo código como la inclusión de la RSC en el epicentro del gobierno de las empresas, el control de los riesgos y el impulso de la ética en la gestión de las mismas. Para el director de informes financieros de la CNMV, de la misma forma que en lo público se aplica la separación de poderes de Montesquieu y Locke, en lo privado debe darse la misma pauta, sobre todo la existencia de contrapresos y controles que eviten los abusos de poder y de malas prácticas. “Cualquier empresa recurre al mercado para financiarse y para ello es fundamental que esté bien gestionada. Una empresa con un buen gobierno es una empresa más competitiva, atrae a los inversores y genera confianza, así como desarrolla una cultura empresarial basada en valores profesionales y éticos.”

Por su parte, Sergio González, socio de Garrigues, se centró más en la Ley 31/2014, explicando el triple objetivo al que se enfrentaba la Comisión de Expertos encargada de la reforma legislativa: en primer lugar, potenciar la participación en las Juntas Generales de Accionistas (sobre todo una mayor protección del accionista minoritario); en segundo lugar, mejorar el funcionamiento de los consejos de administración para una proyección más sostenible y rentable en el tiempo; y finalmente, fomentar la transparencia e información para los accionistas. Entre otros aspectos, González subrayó que “el ámbito subjetivo de la nueva LSC, aunque se dirige principalmente a las sociedades cotizadas, también recoge normas imperativas para todo tipo de sociedades de capital (anónimas, limitadas…)”. De hecho, indicó que “el soft law o derecho blando de las recomendaciones había funcionado relativamente bien en España, pero que el problema radicaba en que cuando las empresas no cumplían, explicaban muy mal”. Por ello, el nuevo marco normativo viene a cubrir una laguna en el derecho positivo español. Ya no sólo contamos con las recomendaciones del Código de buen gobierno – principio de voluntariedad -, sino que además contamos con la ley 31/2014 – principio de imperatividad -.

Las 7 preguntas que debe plantearse un consejero

Tras la visión jurídica de la CNMV y Garrigues, tomó la palabra, Ernesto Martínez, presidente del Instituto de Auditores Internos de España, que expuso la perspectiva de los auditores con respecto al gobierno corporativo. La tesis del Instituto defiende que “el buen gobierno en las empresas es algo fundamental y el Consejo debe asegurarse de que crea valor y que conserva y protege ese valor creado”. Para ello, es necesario una supervisión adecuada de cómo funciona la empresa y la labor de sus directivos. En este sentido, La Fábrica de Pensamiento del Instituto de Auditores Internos  ha publicado un pequeño manual titulado “Entorno de Control: Siete preguntas que cualquier consejero debe plantearse” que conforma en sí mismo una guía que debe seguir un consejero para hacer una correcta y precisa evaluación del estado de su gobierno corporativo:

  1. ¿Están alineados la cultura, los valores y los principios de su organización con los que valoran sus grupos de interés?
  2. ¿El Consejo de Administración cuenta con las características que le permiten realizar una supervisión adecuada del entorno de control de la organizcaión?
  3. ¿La estructura organizativa de su entidad está claramente definida y bien comunicada?
  4. ¿Las políticas y procedimientos de RR.HH. reflejan adecuadamente el cumplimiento de objetivos y el compromiso de la competencia profesional?
  5. ¿Su organización ha planificado la continuidad en puestos clave?
  6. ¿Existe una correcta asignación de la autoridad y responsabilidad para la toma de decisiones?
  7. ¿Su organización dispone de mecanismos para adaptarse y gestionar los cambios?

En definitiva, todos los ponentes vinieron a enfatizar que las empresas bien gobernadas generan confianza, son más competitivas y sostenibles a largo plazo. El nuevo marco normativo marca el camino hacia una cultura corporativa más profesional y ética.

Fuentehttp://www.villafane.com/noticias_Las-empresas-bien-gobernadas-generan-confianza_357.html?utm_source=utm_source=newsletter_mar15_cronica2&utm_medium=utm_medium=correo_electrónico&utm_campaign=utm_campaign=newsletter_mar15